15 mar. 2011

TBW Capitulo 3: Complot


III
Complot


Elly tuvo que apartar la vista a la ventana para no quedarse mirando al muchacho que acababa de entrar en el salón. Antes había intentado huir, pero nada funcionó, Berith colocó una barrera en todo el perímetro para evitar que escapara.

Decidió ignorarlo completamente, durante las dos primeras horas de clase. Y eso fue algo realmente difícil, sobretodo con él escrutándola cada que intentaba deslizar la vista hacia un punto distinto. Al terminar la clase salió disparada por la puerta, no recordaba haber tomado notas o apuntes. No recordaba el nombre del profesor, no recordaba a nadie que le había hablado. Sólo deseaba distraerse del hermoso niño de ojos verdes, huir de él, lo más pronto posible....

Se miró en el gran espejo del baño. Había olvidado...esta es una escuela de niños ricos, pensó. Todo, absolutamente todo estaba escandalosamente pulcro, todo brillaba y las puertas de los baños estaban hechas de madera. En pocas ocasiones asistió a esta clase de escuelas, en muy, muy pocas ocasiones. Siempre los humanos con dinero eran soberbios, antipáticos y altaneros...

Así debía de ser ese chico, se convenció, un completo idiota.

Se lavó la cara unas cuantas veces, regando todo el maquillaje por completo. Ya no tendría que usarlo, no con el rostro que tenia, ese rostro...le producía asco. Ese era el rostro que había adquirido en el momento que su vida se vino abajo, se desmoronó. Todo por culpa de ese horrible rostro.

Trató de cambiar varias veces, pero sentimientos contradictorios la abrumaban.  El primero, quería cambiar de rostro para poder maquillarse y cuidar otro como se debe. El segundo, el Niño de Ojos Verdes se había fijado en él...

Negó con la cabeza varias veces.

-A la mierda...-siseó y un escalofrío recorrió su espalda.




A lo lejos, en un árbol, tres mujeres encapuchadas reían escandalosamente.

-¿Y qué crees que haremos?-dijo la que estaba sentada en la rama más alta, observando impasiva la torre del instituto.

-¡Molestarla! –ronroneó la mujer riendo a todo pulmón- ¡o Acabarla!... ¡Matarla!-dijo despacio, como un sádico ronroneo.

-¡No sean tan imprudentes!-siseó una de ellas, la más alta, acallando todas las risas-Tenemos al hijo de Virgilio…

-El hijo de…

-¿Virgilio?- completó. Las mujeres sonrieron entre ellas.

-No solo viene aquí a venderse a nosotras de forma automática, sino que sencillamente se encuentra justo en frente de nuestra carta del triunfo… Hermoso, ¿no Dino?- dijo, la más pequeña, quitándose la capucha y dejando ver un rostro aniñado y redondo. Los ojos verdes resplandecían cual esmeraldas.

-Perfecto…Enio…-convino, Dino, quien con dificultad apartaba la vista del instituto. Dejó caer la capucha con una sacudida para dirigir rápidamente su mirada, de adolescente madura y calculadora, a la otra bruja.- Qué es lo que planeas Penfredo?

Finalmente, Penfredo, se apartó la capucha con lentitud y dejó escapar una mirada brillante, calculadora y en extremo terrorífica. El rostro de una mujer madura, que al mismo tiempo no suponía ningún rasgo de vejez, se asomó casi con narcisismo.

-La haremos pagar por todo…-sentenció- Sólo tenemos que afianzar las cuerdas del Aker, así no se nos culpará de nada…

-¿Cómo…?-terció Enio, confundida.

-¿Dices que utilizaremos el Ojo con él? –Dino no parecía muy segura al pronunciar esas palabras, más bien, era muy cautelosa. Pese a su naturaleza impulsiva.

-Lo hicimos antes.-Dijo Penfredo con voz seca- Está destinado, lo hemos visto…

-Pero, Deífoba… ella dijo que ni siquiera las visiones del Ojo podrían ser correctas…-insistió Enio- Las cosas no son como antes…

-No debes preocuparte por eso, hermanita…-la consoló Penfredo colocando una mano en la cabeza de Enio.- El destino puede cumplirse, si nosotras también prestamos ayuda…

Sonrieron al mismo tiempo de forma maliciosa…Se acercaron, y formaron un circulo en el que cada una ponía la mano derecha en el centro, como si estuviesen poseídas, comenzaron a hablar de forma incoherente…

-Te llamamos para que seas nuestra única visión… -

-Nosotras las Grayas... -

-Ve lo que las criaturas esconden

-Hilos del destino…

-Tus servidoras, por toda la eternidad…

-Tijeras que lo cortan…

-Portadoras de la vida y la muerte…

-Hermanas…muerte, vida, destino…

-Siempre a conveniencia…

-Libérate, mi Señor del Terror… Destruye todo aquello que se ha forjado…

-Alarma a los mortales…que pronto les llegará la hora…

-Temblamos de ira…venganza…poder….Sembramos la duda que lo que vendrá…



Una fuerte ventisca rodeó a las brujas, y se llevó sus voces con ellas, quienes comenzaron a cantar y a reír de forma espantosa, dejando ver unos prominentes y puntiagudos colmillos, poco a poco fueron consumidas por ese fuerte viento, sus cuerpos se entremezclaron entre sí formando un solo remolino de colores oscuros, que se fue haciendo más y más pequeño hasta no quedar absolutamente nada más allá de unas cuantas hojas caídas.

No hay comentarios: