7 nov. 2010

5. Masacre

Aquí el final de esta historia! Este es el capítulo más sádico y Gore, de los 5! Se los advierto no es bonito… (bueeeeno, es que solo con el título se dic bastante). Está dedicado a los seguidores de Elfen Lied y Higurashi!

Masacre

-De verdad? Y que más sabes?

-Que se quedarán durante un largo tiempo...e investigarán todos los pueblos que rodean a Paris, dicen que se ocuparán de los Gitanos y....de todos aquellos herejes....

-Uhmm...-Murmuró Jack- Muchas gracias por la información Mademoiselle Anastasia.

-Siempre que quiera, Mesie Jack...-sonrió la mujer

Jack la tenia apresada contra una pared y sus labios rozaban su cuello. Las mujeres siempre hablaban cuando él conseguia tentarlas lo suficiente, pero casi nunca tenia que acorralarlas de esa forma, bastaba siempre con alguna que otra conversación mientras las pintaba. Pero esta era diferente, siempre se ofrecia como modelo, mas nunca se despojaba de sus vestiduras. Jack dudaba que lo llegase a tomar en serio alguna vez, pero siempre le dedicaba miradas serias y hermosas. Era una mujer realmente hermosa, hacia tiempo que no besaba a nadie, esa mujer habia conseguido romper su promesa con Katie, sabia que no habia llegado a amarla de verdad. Pero se preguntó si realmente pudiese enamorarse de ella con el tiempo, despues de todo, ella habia conseguido robarle unos cuantos besos despues de todas esas vicitas...

-Mesie...Jack...-llamó Anastasia conforme Jack ascendia por su cuello hacia sus labios y la presionaba contra su cuerpo- Deberia terminar vuestra pintura....

-No creo poder...-mintió, intentando dejarse llevar por el deseo.

-Mesie Jack, por favor...Tengo que mantener la compostura....no me haga....- Anastasia tomó la cara de Jack entre las manos- Recuerde que esos buscadores, peinan la región en busca de...encuentros indebidos...-susurró mientras Jack posaba sus labios contra los de ella.

-Que me esta sugiriendo, Mademoiselle?- dijo Jack apartandose de la mujer.

-Que deberia dejar de tentar a sus clientas, señor- sonrió Anastasia mientras posaba un dedo sobre los labios del Joven- menos aun si son mayores que usted...

-Por poco...- sonrió.

Anastasia lucia unos ojos completamente dorados, con los cabellos castaños ondulados sujetos en un complicado peinado. Su rostro tenia forma de corazon y en su mirada estaba oculta una madurez impropia de una joven noble poco mayor de 20 años.

El muchacho se fue a sentar en la silla de madera frente al enorme lienzo en el que lucia el rostro de Anastasia dormido en un jardin fantasioso a orillas del Sena, a lo lejos se observaba el boceto de Notredame.

-Bien, entonces deberia seguir con mi trabajo. Supongo que alguien la debe estar esperando....- insinuó Jack., tomando un carboncillo y dandole vida a la catedral en el dibujo

-A cuantas mujeres infieles ha conocido, para acusarme ser una de ellas...- dijo Anastasia cortante.

-A las suficientes, para decir que usted es tan pura como una rosa, mademoiselle.- sonrió el muchacho en forma picara- pero no soy tonto para no advertir que usted viene aquí mas seguido que ninguna otra.

-Me encanta verlo en acción, mesie Jack. Eso es todo.- se justificó la mujer mientras tomaba un abanico e intentaba ocultar lo roja que estaba su cara- Espero que, algun dia se decida por fin a ir a mi mansión a....ver los frutos de su arduo trabajo. Mi padre está encantado con sus cuadros y no duda que usted tiene un talento ecepcional....

-Pues le agradezco muchisimo, mademoiselle. Su familia se ha convertido en uno de mis mejores clientes...no dudaré en acompañarla en cuanto se terminen las cosas que tengo que hacer, solo espere y verá.

-Por cuanto tiempo se irá, mesie.?

-Solo por unos cuantos meses, en cuanto arregle alguna que otra cosa con unos familiares lejanos...en Ludemburg, ha escuchado de ese pueblo?

-Oh! Si por supuesto, la villa de Ludemburg. Se ha dicho que en esa villa hay muchos...-miró a Jack de reojo y desvió la mirada- se dice que es alli donde comenzará la busqueda.

Jack trató de que su expresión no cambiase drásticamente y que su rostro fuese nada más que indiferente.

-Ah si? Por qué será?

-Las malas lenguas dicen que hay alli una mujer embarazada y no tienen idea de quien, suponen que es el hijo de un demonio que fue hechado del pueblo hace tiempo. Aunque, por su puesto, esos son solo rumores supersticiosos. Tambien dicen que hay una pequeña villa gitana en las cercanias...

-Y cuando me dijiste que vendrian? No quiero estar por allá cuando eso suceda...Hace algunos años que mi padre me envió aquí a Paris y no sabia nada de ese pueblo, hasta que se presento todo aquello...- la gran mentira de Jack le habia resultado realmente perfecta para absolutamente todo y sabia perfectamente como engañar a la gente.- oh! Lo siento, no queria aburrirla con historias pasadas...

-No se preocupe, mesie... No irán alli hasta dentro de unas cuantas semanas, o al menos eso creo. La información sobre todo eso nunca es muy clara...-suspiró- Ya he de irme, mi madre se pone algo arisca si la hacen esperar mucho- caminó hacia Jack, agitando el enorme vestido azul cielo tras de si. Y le dio un beso en los labios.-pero yo le esperaré infinitamente hasta que decida ir a mi casa, mesie.-susurró- Mi mayordomo vendrá por el cuadro mas tarde, nos vemos, Jack.

-Nos vemos, Mademoiselle Anastasia- dijo mientras tomaba su mano y la besaba.

La mujer se dio la vuelta y desendió las escaleras apresurada. Jack vio por la ventana como se montaba a un carruaje y desaparecia poco a poco a lo largo de la calle, alzó la vista y se encontró con la imponente Notredame cuyas gargolas siempre parecian observarlo fijamente. Habian pasado ya dos meses desde que uyó de Ludemburg, consiguió trabajar para un escultor reconocido entre los nobles justo cuando entró a Paris, el viejo era muy amable y considerado ya que Jack no era el único que trabajaba para él. Siempre conseguia darle algun trabajo a cualquier ser olvidado de la sociedad que conseguia por la calle. Y cuando vió lo que Jack podia hacer con un pergamino, esas figuras extrañas y hermosas no dudó en ofrecerle el piso de arriba de su gran casa como estudio, le compro lienzos, plumas, carboncillo y pinceles.

Con el tiempo Jack habia conseguido darle forma a lo que pintaba, y siempre le encantaba probar con cosas nuevas, con diversos paisajes y, con sobre todo, la enorme iglesia que se divisaba a unos cuantos metros de la gran casa. Habia conseguido el dinero suficiente como para reparar la iglesia a lo lejos de Paris, ese era su hogar, lo habia convertido en su hogar. Las vitrinas estaban reemplazadas por vidrios y ventanas bien fuertes, habia utilizado la madera buena de los bancos para hacer una especie de techo en el lugar donde la pared se habia caido, lo que le daba el aspecto de una especie de patio trasero, construyó una chimenea bastante disimulada que procuraba que no saliese tanto humo como para que llamase la atencion de algun curioso (aunque siempre la encendia de noche por precaución), el pasillo del altar se habia convertido en una especie de sala de estar y el cuarto del padre lo habia amueblado con un gran colchón bastante cómodo que el viejo le habia regalado.

Negro siempre lo acompañaba y le encantaba llevarlo a Paris en las mañanas y regresarlo en las noches. Jack no tenia ni la mas minima idea del porque no se terminaba cansando, despues de todo, muchas veces a él mismo le terminaba doliendo las piernas de tanto cabalgar. No tenia tiempo para hablar con las serpientes porque siempre estaba trabajando, a demas de sus fases de pintor, se ocupaba de ayudar al viejo escultor y a los señores Flamel en la librería, iba de aquí para allá todo el tiempo, comprando y vendiendo, ayudando...por sobre todo, buscando toda clase de información. Vestia de forma elegante y disimulada, siempre con un sombrero que ocultara sus ojos. Habia descubierto que los Gitane eran llamados Gitanos en Paris, que eran considerados herejes y que se dedicaban mas que todo a los bailes y la adivinación. Que ellos conseguian siempre safarse de todo y que los de su gente eran de gran importancia para ellos, que nunca podian atraparlos y que dudaban de todo aquel que se le acercara.

-Haz terminado por hoy Jack?- dijo el viejo que tocaba a la puerta con unos cuantos golpecitos.

-Si, señor Vlad. Me iré dentro de un rato...Necesita que lo ayude con algo?

-No, hijo. Solo queria venir a ver que es lo que haz estado haciendo...todos estos son para cuando?- dijo observando los 11 lienzos apoyados contra la pared, dejando ver a unas cuantas mujeres envueltas en telas y unos paisajes hermosos de árboles y el Sena en todo su esplendor. Paris en concreto en muchas otras.

-Para este mes y todos ya me han pagado por adelantado, insisto señor en darle la mitad de mis ganancias. Esto de verdad es demasiado... dijo mientras observaba los otros 20 cuadros apoyados en la esquina

-Oh, no te preocupes por eso. Este es tu trabajo y mereces lo que ganas, además ellos son los que te ponen los precios...

-igual que con sus esculturas...por cierto...ha terminado lo que le pedi?-dijo curioso.

-Estará listo dentro de poco, todo en madera. Solo faltan unas cuantas piezas, acaso haz embarazado a alguna de tus clientas muchacho?

Jack se hechó a reir y negó con la cabeza.

-Es para el hijo de una amiga. Aunque aun le falta algun tiempo... iré a verla dentro de poco...

-Te irás de verdad?

-Volveré pronto, Señor. Y los traeré conmigo para que los conozca, de seguro que les caerá bastante bien, Es una pareja muy animada...

Una sonrisa inconsciente cruzó el rostro de Jack, dandole una cálida expresión a su rostro.

-Umm..deben agradarte mucho, no te habia visto jamás poner ese tipo de expresiones... dijo el viejo casi para si mismo, sus ojos color ámbar resplandecieron, con una enorme sonrisa y se palmeó la cabellera rojiza que ya estaba un tanto eclipsada por unos cuantos mechones color plata.- bueno vete de una vez muchacho! Antes de que alguna otra muchacha venga!

-Uf! Tiene razón...-dijo Jack con fingido horror, flaqueó al viejo y comenzó a descender las escaleras- Dele mis saludos a los Flamel! Volveré pronto!

Dicho esto la expresión de Jack se enserió y salió por la puerta de atrás donde Negro lo esperaba. Su mirada lucia decidida y firme, tenia todos los músculos en tensión. Tenian que apresurarse, sacar a los Gitane de alli, como tambien a Katie y a Mathias. No debia tardarse mucho, tenia que actuar rápidamente. El caballo lucia diferente de todas aquellas veces, tenia, por primera vez en la vida, puesta una silla de montar, y una pequeña carga detrás de esta.

-iremos con los Gitane primero Negro- dijo mientras montaba y el animal se ponia en marcha por si mismo- y recemos porque ellos esten alli...




En la villa Gitane, todos se estaban preparando para la tormenta que se avecinaba esa noche. El sol descendia por el horizonte, poco a poco.. Dandole un matiz rojizo y brillante a los alrededores. Hasta que los cascos de un caballo se escucharon en las cercanias, el muchacho encima del animal sudaba dada la tensión de sus musculos y el estrés provocado por las acciones que iba a realizar.
Dentro de la villa se oyeron rumores y varios guerreros con cuchillos en ambas manos se aproximaron a la entrada de la villa decididos y espectantes, el semental del color de la noche se aproximaba cada vez más hasta que se divisó entre los árboles, se acercó corriendo y se detuvo de forma imprevista frente a los hombres de tez olivácea. Provocando que se alzara una gran capa de tierra, el muchacho se bajó de un salto y se quitó el sombrero, dejando que sus ojos plateados brillaran ante la impotente luz del crepúsculo.

-No deberian de decir algo como...no lo sé ¿bienvenido?- dijo Jack sonriente y en tono sarcástico al ver los rostros anonadados de los Gitanes.

-Jack?-dijo uno, sus ojos negros brillaron al reconocerlo- Jack!- dijo con una gran sonrisa- llamen al viejo! Jack ha vuelto!

Los hombres se hecharon a reir y Jack hizo lo mismo. Dentro de leves puñetazos y palabras de bienvenida de los hombres, estaban los abrazos y los besos en la mejilla de las mujeres, danzaron y se apresuraron entre las carpas hacia la de Albert, que lucia aun más arrugas que antes, dada la grata sonrisa en su rostro.

-Haz vuelto, hijo!- murmuró Albert en tono alegre.

-Pero no para quedarme viejo...- dijo el aludido mientras palmeaba el hombro del anciano- He venido aquí para advertirles...

-Qué es lo que pasa Jack, hace años que no te vemos y ahora nos vienes con esas?

-No queria que fuese asi, Albert. Pero me enteré de algo hace poco, y no puedo quedarme de brazos cruzados...

-Qué es en concreto?- dijo un hombre de complexión fornida y el cuerpo lleno de tatuajes.

-Me dijeron que un grupo de la iglesia, se hacen llamar La inquisición...ha venido para barrer las asperesas de Europa, que Paris será su inicio y que, lo primero que quieren erradicar es a los Gitanos...

-Y no me digas, van a comenzar aquí...-soltó Albert. Jack asintió

-Por los rumores de...por favor, no me digan que la muchacha embarazada es Katie, por favor....

-Pues si, joven amo- dijo una voz firme y femenina a espaldas de Jack- Es la misma muchacha que os ayudó a escapar...

-Mariennelle!-gritó Jack asombrado y dandose la vuelta. La mujer asintió con una sonrisa triste.

-Siento no haber...

-No! No lo sientas! Es perfecto! Guialos a la Cour des Miracles, por favor...-dijo abriendo la palma de su mano hacia los presentes-yo me encargaré de Katie y Mathias.

-La Cour des Miracles! Se reunieron otra vez?!- dijo Mariennelle sorprendida.

-Ahora estan mejor escondidos que nunca, y con lo se avecina, estan buscando a mas de los suyos, no quieren que su sangre sea derramada...

-Pero, joven amo...- un hombre apoyó su mano sobre el hombro de Mariennelle y esta dejó su frase en el aire.

-Jack,-llamó Albert en tono serio-Katie y Mathias no han venido desde el dia en que te fuiste, no han podido. Hace un tiempo, unas dos semanas mas o menos, los apresaron....al principio, solo Mathias fue condenado. Pero ahora, descubrieron que Katie estaba y...

-No los han matado, verdad?-dijo Jack con voz ahogada.

Todos negaron con la cabeza al mismo tiempo, Jack suspiró de alivio.

-Pero no les queda mucho, hijo. Estabamos pensando en....

-NO! No hagan nada, vallance rápido, no tengo ni idea de cuan...-Jack oyó un siceo, el sol comenzaba a ser tragado por el horizonte completamente-...pronto puedan aparecer, aprovechen la noche y...la lluvia que se avecina-dijo mirando al cielo- por favor...solo hagan lo que les digo, dejen a esos dos en mis manos...

-Joven amo! Que piensa hacer?! No podrá con todos ellos sino...-la mujer se detuvo a pensar un momento- no pensará hacer de carnada!

Jack sonrió.

-Jack!-protestaron todos al unisono, el aludido negó con la cabeza.

-Creanme...me será mas facil sacar del lio a dos personas que a...más.Tengo aliados donde menos se lo esperan, la noche me favorece mas que a ustedes, creanme. Por cierto? Como han estado los caballos...?

-Mas que bien, hijo. Deberias ir a verlos por ti mismo...-dijo Albert haciendo ademan de levantarse de su cómoda silla.

-Lo siento, pero no. Mas tarde tendré tiempo, pero ustedes deben emprender la marcha ahora mismo, usenlos a ellos. Negro ya les debió explicar todo...-Jack se dio cuenta de que estaba hablando como un lunático en cuando vió un intercambio de miradas- Eh... la cosa es que no rechistarán, partan de inmediato!

-Ya escucharon al chico! Muevanse!

Todos se pusieron en marcha y salieron de la tienda. Se oyeron voces afuera y un monton de cosas comenzaron a sonar en las tiendas adyacentes.

-Pero, señor Albert...- intervino Mariennelle.

-Confiemos en él Mariennelle, es nuestra unica esperanza de salvar a esos chicos...Haz venido justo en el momento adecuado, Jack. Ibamos a rescatarlos en cuanto llegaste...-Jack observó con mayor detenimiento la ropa de Mariennelle y la de su acompañante...

...estaban ataviados con camisa y pantalones regros, Mariennelle tenia un pañuelo del mismo tono atado en el cuello y el cabello cobrizo recojido en un pequeño moño pegado a la nuca....

-Siempre tan oportuno...-murmuró para si mismo sonriente.- he de retirarme entonces, esperen a mi vicita en la Cour des Miracles...

-Como usted ordene, joven amo.-dijo Mariennelle con una gran sonrisa en su rostro.

Jack salió de la carpa y se encontró con su caballo, se adentraron en el bosque completamente oscuro.

-Negro, sabes donde esperarme...si ellas te dicen algo, lo que sea, vete inmediatamente a la iglesia ¿está bien?

El animal contó unas cuantas veces y dio un asentimiendo, Jack se bajó del caballo, este se dio la vuelta y desapareció. El muchacho se amarró una bolsa al hombro y ando a ciegas por el bosque. Atento a cada siceo, cada movimiento y cada palabra a su alrededor. Caminaba sigiloso, tratando de ser lo mas cuidadoso posible, contuvo la respiración y corrió hacia el pueblo, no le era muy lejos, no, habia estado corriendo distancias mayores todo este tiempo, nada podria cansarlo, absolutamente nada. Hasta podria llevar cargada a una persona. O dos, dependiendo de la cantidad de adrenalina que tenga, pensó.

Entró en el pueblo sin levantar sospecha alguna, por donde estaba, la gente habia desaparecido. Continuó avanzando por la callejuela de casas...

“Haz llegado tarde...” le dijo una voz.

“A qué te refieres?”pensó sin detenerse.

“Han escapado. Pero los han descubierto, no pasarán la frontera del pueblo...”

“Hacia donde...?”

“Siguen los dos al oeste...”

Jack se adentró a travez de la gente del pueblo que se estaba reuniendo en la tarima de los juicios, alli estaban hablando ¿como no? Sebastian y la madre de Katie que lloraba desconsolada en sus brazos, estaban enjuiciando al padre de Mathias.

-Ambos han escapado! Pero no faltará mucho para que los encuentren! Este hombre los ha liberado! Y su castigo debe ser la muerte!-gritaba Sebastian- Yo les dije que esa muchacha habia sido tentada por el demonio! Que su marido le habia metido esas cosas en la cabeza! Él fue quien quizo aydar al demonio desde el principio!

-Y a donde han ido?! A donde han uido esos dos bastardos?!-gritó Jack entre la multitud, haciendose invisible e internandose más hacia donde las serpientes le habian dicho.

-Al este!-gritó Sebastian,- y los están siguiendo! No hay de qué preocuparse! Los encontrarán.

Jack sonrió y se deslizó otra vez hacia el bosque.

“El hombre miente, chico” dijo una voz cantarina

“Lo sé”

“Envió hombres al oeste tambien”  anunció otra voz, pero más apagada.

“Qué haz dicho?”

“Yo escuché su conversación, quieren silenciarlos...” exclamó otra voz mas aniñada.

Jack hechó a correr con más fuerza, las ramas de los árboles le hicieron uno que otro corte en la piel. Pero continuó corriendo desesperado, en el cielo un trueno quebrantó la paz de la noche.

“Se han separado...” dijo la voz del principio, o eso le pareció al muchacho, no conseguia escuchar con claridad por el constante repiqueteo de voces y los truenos .

“Cómo?” Jack se detuvo para recuperar el aliento, vio a los alrededores, nadie lo seguia.

“Sigue corriendo.Estas cerca de la chica.”

Esa voz era la de la mamba negra que él habia conocido en la iglesia, miraba lo que sucedia desde el techo. Espectante y enfurecida, sus sentidos se habian desarrollado mucho mas que las demás, era no solo mas consciente que antes sino que ahora podia ver con una claridad increible e infinita, no solo veia el calor corporal, no, ahora veia todo...

“Corre unos cuantos metros mas, Jack”

Unos cuantos metros mas, pensaba Jack. Unos cuantos metros mas...no lo graba vislumbrar nada, la lluvia habia comenzado y  se le clavaba en la piel como agujas. Corrió con aun mas fuerza que antes, buscó dentro de la bolsa por un instante y sacó una lámpara de aceite que iluminaba tenuemente su camino, tenia que correr, que encontrarla. Katie, Katie, Katie...

No veia nada más que hojas y pantano en los alrededores, temblaba ligeramente por el miedo que sentia. Katie siempre era muy imprudente, conociendola, estaria buscando un camino para encontrarse con Mathias. Seguir corriendo, eso era lo que tenia que hacer, sin impor tar que, no debia detenerse por ningun motivo.

 Jack no conseguia verla, hasta que enfocó una pierna doblada en el suelo, alzó la lámpara. Alli estaba Katie, arrodillada en el suelo con las manos a los lados del cuerpo y la mirada baja, haciendo que el cabello ocultara su rostro, con el corazón a millon y preso del miedo, consiguió armarse de valor para llamarla... “Se han separado” la frase rondaba en su interior y le hacia revoltijos en el estómago.

-Katie- la cabeza de la muchacha se movió- Katie!

-Jack?!- sollozó y miró al muchacho de frente- Jack! Jack! Ayudame Jack! Por favor! No se mueve, mi bebé...Jack...-sollozó.

Jack se arrodilló junto a ella y la rodeó con un brazo, dirigió la vista al regazo de Katie. Iluminado por la tenue Luz de la lámpara, estaba un pequeño feto con los ojos cerrados y la cabeza muchisimo mas pequeña que su puño pero un tanto mas grande que su cuerpo. Sus pequeñas manos estaban alzadas y mal formadas, sus pequeñas piernas estaban sumamente delgadas y flexionadas. Mas allá de todo no se movia, no respiraba, no hacia absolutamente nada....

-Katie...

-Está muerto, verdad Jack?- dijo Katie con voz entrecortada...

...Tomó a la pequeña criatura entre sus manos, la persionó contra su mejilla y la depositó en un pequeño agujero de tierra. Jack la estrechó con más fuerza y ella se aferró a él llorando desesperada. Jack reprimia los sollozos a su vez y respiró profundamente, luego intentó calmar a Katie.

-Katie, princesa...mirame- le dijo mientras alzaba su rostro hacia el de él. La lluvia habia hecho todo un charco de lodo donde se encontraban y el feto se undia cada vez más en la tierra lentamente- qué pasó? Por qué no estás con Mathias?

-Me dijo que corriera, que él los distraeria y que...- sollozó- cui..cui...

-Shhh...ya, ya...ven. Tienes que levantarte, Katie. Ven, estás hirviendo...

-Jack...él...Mathias, tenemos que esperarlo....-sollozó con voz trémula-

-Lo buscaré luego Katie, pero primero tengo que llevarte a un lugar seguro...

Jack la ayudó a levantarse poco a poco. Ella gimió de dolor y se hechó en el suelo otra vez.

-Jack, me duele...no puedo...-El muchacho miró a su alrededor y le pasó una mano por las piernas y la otra por los hombros...-no camines tan rápido por favor.

Jack apagó la lámpara y apretó a Katie contra su cuerpo.

-Jack q...?

-Shh...solo quiero asegurarme que nadie nos sigue...

“Nadie lo hace, Jack. Ven rápido..”

Jack avanzó a paso rápido por la malesa, estaban empapados. Katie tiritaba de frio, todo estaba mal. La temperatura de su cuerpo era anormalmente alta, y no sabia donde se encontraba Mathias.

“Mathias...”preguntó Jack.

“No lo consiguen, lo he perdido de vista...Negro se aproxima hacia ti, Jack...no es seguro que siga aquí arriba...”

“Entiendo, gracias por todo...”

-Katie, crees que puedas soportar el paso de Negro?.-dijo Jack, alarmado por el hecho de que Katie no habia dicho nada.

-No, Jack...no lo creo...

-Katie, necesitas un médico...

-Deja vu...-dijo y en su rostro se asomó una sonrisa triste.

El caballo pasó trotando junto a ellos y se detuvo, puso su frente en la de Katie y luego se agachó un tanto.

-No puede, Negro, pero...-Jack colocó a Katie  en el suelo y la recostó del lomo del animal. Luego tomó una bolsa de las que Negro traia en la silla, la abrió y sacó una gran manta, aunque la lluvia arreciara, esto podria mantenerla seca mas o menos..., pensó- Ven acá, princesa...-dijo envolviendola en la manta, luego la alzó en brazos otra vez.

-Jack...- susurró- a dónde vamos?

-A mi casa.-sonrió.



Jack se adentró dentro de la restaurada iglesia y encendió la chimenea. Acostó a Katie sobre el colchón, profundamente dormida, tenia la respiración un tanto agitada, pero estaba mucho mejor que antes y su temperatura parecia estar algo normalizada.

-Negro, pasa, no te quedes ayá fuera.-dijo Jack mientras tomaba unas cuantas toallas y empezaba a secar al animal, este lo empujó un tanto hacia la chimenea para que se calentara un poco. El caballo se acostó cerca del fuego, mientras que Jack se acomodó junto a Katie.

“Oye...puedes dejar que la muerda?” dijo la mamba negra posandose en las piernas de Jack.

“No”sentenció Jack.

“Escucha, mis colmillos ya no tienen veneno, no mientras estoy contigo...creeme, me tengo que ir bastante lejos de ti para poder cazar” dijo la serpiente mientras le enseñaba los colmillos a Jack a modo de reclamo “Esque nunca has tenido a alguien como yo tan cerca de ti?”

“Por un tiempo, pero...” El muchacho pensó unos instantes “Ella desaparecia...”

“Nada se pierde por intentarlo, quiero decir, morirá de todas formas...” Por su tono, Jack se imaginó un encogimiento de hombros.

“A qué te refieres?”

“Ella dio a luz a un bebé muerto ¿Tienes idea del por qué? Quitale el corse y ve su estómago”

“El corsé? Desde cuando sabes de todo esto?”

“Te dije que contigo nos volviamos mas consientes...ahora hazlo...”

A regañadientes Jack safó el hilo del corse negro de Katie, afortunadamente, la falda estaba sujeta a sus caderas, le subió el camizon a la altura del hombligo, en la parte baja de su estómago se asomaba un enorme moreton de color completamente negro. Jack tocó la frente de su amiga, ya habia bajado la fiebre, pero ahora estaba helada. Su respiración estaba acompasada y algo lenta.

-Pero no ha perdido sangre!- exclamó.

“No mientras estaba contigo”

-Katie, princesa, despierta....Katie, Katie...!-llamó agitandole levemente el hombro.

-Jack-dijo en tono debil y trémulo- donde estamos...todo se ve borroso...

-Te pondrás bien Katie, solo tendrás que aguantar un poco ¿si? Te va a doler solo un poco...

-No...Jack, no puedo soportarlo, me duele cada tramo del cuerpo, me duele... empezó a llorar casi sin moverse.

-Shhh...todo saldra bien, confia en mi- le acarició el cabello con una mano- Ven dame tu mano...

“Estás dispuesto a esto?”

“No hay veneno que pueda matarme, pero si tu veneno no funciona...y se supone que destroza la piel...”

“En lo inverso, eso es lo que pienso yo...”

-Jack?.

-Shhh...Lista?- miró a la serpiente, esta siceó- Vamos, mamba...

La serpiente mordió la mano de la joven. Esta profirió un grito de dolor, desgarrador y aterrador. Jack colocó una mano sobre la boca de Katie, apoyó su frente contra la suya y esperó. La mano de la muchacha temblaba, pero no se hinchaba, luego se detuvo y los pequeñisimos agujeros terminaron por desaparecer. Poco a poco, la respiración agitada de Katie se calmó, dejó de gritar y miró a Jack fijamente. Este vio otra vez su abdomen y el enorme moreton comenzó a cambiar de tonalidades y de tamaño, la temperatura de la muchacha dejó de bajar y su rostro adquirió un color mas o menos natural, no obstante, pequeños espasmos recorrian su piel deliveradamente. Jack se separó lentamente y terminó sentado y temblando con la espalda en la pared.

-Jack...-jadeó Katie, aun con la voz algo débil- Qué fue lo que me hiciste?

-Agradeceselo a ella...-murmuró Jack bajando la mirada, escuchó a Katie dar un gritito. La serpiente se alzó toda su altura y clavó sus ojos en Jack, siceando y enseñando los colmillos- Qué pasa?

“No lo se...me siento...extraña...”

“Vete, tu voz se está apagando...Gracias por todo” sonrió Jack “Descubrimos algo interesante no te parece?”

“Tienes razón, supongo que este estado es parecido al de las abejas...” de improviso rodeó el cuello de Jack, deslizó la cabeza por su hombro y desapareció por una abertura “En cuanto pican, mueren..”

-Pero en tu caso es distinto-murmuró Jack- perdiste tu consciencia....

-Jack?! Estás bien? Que fue todo eso?!- exclamó Katie aterrada intentando levantarse, pero estaba muy debil para eso asi que se desplomó contra las almohadas-Ay...

-Katie, tu como estas?- dijo Jack despacio, intentando controlar el temblor de su cuerpo.

-Eso creo, el dolor se ha ido...

Jack suspiró de alivio, lo que relajó el resto de su cuerpo.

-Que bien, princesa. Siento haberte hecho eso...

-No te disculpes, Jack. Me siento mucho mejor, aunque, algo mareada...- Jack extendió su mano y acarició el cabello de su amiga con afecto.- Jack, volviste...

-Si, princesa. Tenia la idea de liberarlos a ambos, pero ahora...

-Mathias-susurró- Cómo se lo diré a Mathias?!- clamó sollozante.- como decirle que nuestro hijo...nuestr...- Comenzó a llorar, desesperada..- Jack...

El aludido la ayudó a incorporarse y ella hizo un gesto de dolor, las lágrimas caian de sus ojos a las sábanas.

-Shhh...escucha, Katie...todo saldrá bien, no tienes de qué preocupar...

-Como que no tengo de qué preocuparme Jack?! No seas...-gritó iracunda

-Escuchame demonios! Por una vez en tu vida escucha lo que te diga!- estaba siendo brusco, bastante brusco. Pero el sabia que esa era la unica forma de calmarla- Katie estas muy mal, te han golpeado para que pierdas al bebé! Mathias está desaparecido y tienen que irse, tienen que desaparecer completamente me entiendes? Necesito que me escuches y sé que estoy siendo bastante malo contigo ahora, pero necesito a la Katie fuerte ¿está bien? Golpeame despues si quieres... pero dime primero quien te hizo esto? 

Katie se aclaró la garganta y sollozó unas cuantas veces.

-Recuerdo que el padre de Mathias me sacó de la celda a peticion de este...Luego me perdi...vi a mi madre, sali corriendo, pero ella me alcanzó y me hizo caer al suelo...grité, Mathias me alzó en brazos y salimos corriendo...cuando estuvimos lejos, me dijo que lo esperara y se fue....un dolor horrible...- gimoteó

-Ven acá- Jack la enrolló en sus brazos y la acunó en su pecho, Katie le devolvió el abrazo y comenzó a llorar otra vez- Lo siento, princesa....

-Tonto, imbecil.... idiota...-sollozó- no hagas ese tipo de cosas insencibles si despues vas a....

-Shh... ven recuestate, tienes que descanzar un rato ¿Si?- dijo apartandose de ella y recostandola en la cama- aun te duele en algun sitio?

-Un poco, pero estoy bien. Qué fue lo que...?

-Artimañas del hijo del demonio- sonrió Jack

-idiota-sonrió Katie- Jack, qué pasará con Mathias?

-No lo sé, Katie. Tengo “ojos” buscandolo, pero parece que se ha alejado bastante...No habrá ido a Paris verdad Negro?

El semental negó con la cabeza. Sintió la mirada extrañada de la chica, pero se limitó a ignorar el hecho.

-Katie...tengo que irme, buscarlo...no te muevas de aquí si? Ni se te ocurra hacer alguna tonteria, solo esperame...volveré al pueblo  a ver...

-Si te ven te matarán Jack!-dijo horrorizada, intentando incorporarse. Jack acarició su mejilla, sonriente, intentando calmarla.

-No lo harán, princesa. No les daré ese gusto...a demás no te puedo dejar aquí sola por mucho...-miró a Negro.- Te quedas con ella.- decidió.

-Pero...Jack...-miró a su alrededor y suspiró- creeme que empezaria a quejarme, pero no estoy en condiciones para correr..-admitió.- cuidate...y encuentralo...

-Vendré dentro de poco-le besó la frente- descansa, princesa. Lo encontraré....


Se arrepintió de esa promesa en cuanto se estuvo toda la noche en su busca. Mathias no estaba por ninguna parte y le costaba ver por la lluvia, rezó porque no hubiese ido a la villa Gitane. Regresó al pueblo, buscando en cada rincon, solo se encontró con el funeral del padre del muchacho. Recorrió cada casa ocultandose en las sombras, pasando por cada paraje que conocia por todos esos meses de trabajo, entro en cada establo y vio en cada cárcel. Pero no, Mathias habia uido del pueblo. Mathias...no podia ser que se hubiese escapado sin Katie, eso no era posible, pensaba Jack. Regresó a donde habia encontrado a su amiga, pero nada... Si Mathias estaba vivo, entonces se habia escondido bien. No podia pensar en la otra opción.

Llegó a “su ” casa agotado y empapado.  Y descubrió a Katie revolviendose en el lecho con la respiración acelerada y murmurando palabras, estaba inmersa en un mar de pesadillas. Negro estaba junto a ella, tratando de despertarla moviendo suavemente su cabeza.

-Katie, Katie...- murmuró Jack y se sentó junto a ella, moviendo sus hombros para despertarla- Katie!

La muchacha abrió los ojos de golpe y se fue a los brazos de Jack temblando. 

-Ya pasó...ya....-susurró el muchacho acariciandole la espalda, sentia como cada minuto que pasaba el corazón se le comprimia más y más, no podia dejar de amar a Katie, la amaba demasiado como para verla sufrir de esa manera...

-Jack! Por favor! No te vallas! Quédate conmigo por favor!-clamó desesperada- Dónde está...? no lo encontraste verdad?! Está, está...

-No, princesa...No está muerto...no sé donde pueda estar pero lo estaré buscando, no te preocupes...No me iré Katie, vamos ven duermete.

La recostó sobre las almohadas otra vez y se sentó junto a ella.

-Jack...dame tu mano- él obedeció sin decir nada- no me sueltes, por favor...no me dejes, Jack...todos, todos, se han ido...

-Shhh...yo estoy aquí, Katie. No me iré, te lo prometo- dijo mientras le estrechaba la mano y se acomodaba apoyando la cabeza en el antebrazo.

-Mathias...-murmuró medio dormida, estaba completamente agotada.

-Lo encontraré, Katie... lo encontraré y los llevaré a Paris. Estarán seguros hayá...

-Seguros?

-Si, princesa. No tendras que preocuparte por nada. Conseguirán algun trabajo, una tienda si quieren...una casa para ustedes dos...

-Y tu Jack?- dijo con los ojos cerrados y la voz ahogada- qué harás tu Jack?

-Yo...buscaré a Anastasia, la conocerás Katie.Aunque no creo que te agrade mucho- rió con tono apagado- Me presentará a su padre y pronto seré reconocido como uno de los mas grandes pintores de Paris...

-Dejate...-bostezó- de tonterias...

-Es verdad, Katie. Qué crees que he estado haciendo todos estos meses? sonrió, la muchacha se quedó dormida en un sueño calmado y profundo...

....Pero asi no seria siempre, todas las noches, a partir de esa, Jack tenia que alejar a Katie de sus horrendas pesadillas. Mientras que en el dia partia y se extenuaba de tanto buscar y buscar a Mathias. Ninguno de sus “ojos” lo habia visto. Negro, lindaba todo los limites, rastreando y peinando la zona durante las noches, pero él tampoco lograba encontrarlo. No estaba en ningun lado, no conseguian siquiera su cadáver y en el pueblo continuaban su desesperada búsqueda. Pero Jack jamás desistia, siempre iba decidido y confiado hasta que pasó un mes. Ya no podia seguir manteniendo a Katie oculta en aquella casa, a ella le costaba un tanto caminar, pero se habia recuperado bastante. No obstante, perdia el apetito y el estaba bastante fatigado. Ella no podia montar a caballo, no podia cansarse demasiado o tenia fiebre...

Jack nunca contó con eso, nunca contó con que Katie perdiera al bebé, mucho menos con que Mathias desapareciera, tampoco con que los apresaran.  Habia pensado en mantenerlos ocultos en aquella iglesia durante un tiempo, para que los dieran por muertos. No podia llevarselos de una vez a Paris por que le hubiese costado mucho establecerlos, sobre todo a una mujer embarazada. Eso levantaria muchas sospechas, pero una buena coartada y un buen empleo de papeleo y palabras habria bastado para que ellos pasaran por extranjeros acaudalados. Una limpia y exelente uida. Pero ahora, todo se volvia mas dificil...mas aun, con aquella orda de barbaros cristianos “La inquisición” que se cruzó por el poblado de Ludemburg y ocasionó el gran desastre y destrucción de este.







-Jack?- llamó Katie desde el porshe imporvisado- Jack, donde estas?

El muchacho estaba recostado del en el techo de la iglesia con la vista fija en el cielo azul y extenso de ese dia despejado. Unas cuantas nubes delgadisimas tapaban el sol y la cruz maltrecha de la iglesia impedia que este le diera directo en la cara de todas formas. No hacia mucho que se habia despertado, y ya era mas de medio dia. Katie lo habia dejado para darse un baño y él se escabulló al techo. Era la única forma que encontró de despejar la mente y comenzar a pensar las cosas con claridad, sopesando en todo lo que sucediera ahora, le diria a Katie que se iban a Paris, hoy mismo. Que él intentaria buscar a Mathias luego.

Un águila sobrevoló repentinamente sobre su cabeza, siguió su trayecto y vió como caia en picada. Luego se elevaba con una serpiente en sus garras. El muchacho sintió un revoltijo en el estómago y desvió la mirada, hacia el pueblo, hacia el Ludemburg intranquilo de aquella tarde. Se incorporó de inmediato y entornó los ojos

-Alli estas!-gritó Katie- Baja! No puedes estar durmiendo todo el dia! Al menos tienes que comer algo!...Jack?! Me estás escuchando?!

Jack no prestó atención a lo que le decia. Se estaba efectuando un juicio, una procesión...estaban alzando algo... ¿una cruz?.

-No, no puede ser posible...no puede ser...no puede ser...-murmuró Jack...

....El pensamiento que se le cruzó se le hacia muy imporbable, podian estar condenando a cualquiera. A cualquiera. No tenia el porqué ser Mathias, no, él ya lo habia buscado en todas partes.

-No, no en todas partes...-se recordó a si mismo y empezó a temblar de la impotencia y del miedo- no en el sotano de la mansión Adolphe...

La mansión la habian quemado en su totalidad, dudaba que quedara algo de ella, dudaba que ubiesen conseguido conservar el sótano. Alli olia horrible, era extremadamente fuerte... no podia....

Se levantó y bajó del techo apresurado, corrió flaqueando a Katie quien lo tomó por el brazo.

-Ey! A donde vas tan... Jack...estas temblando... ¿Qué pasa...?- el muchacho se sacudió el brazo y comenzó a avanzar- Oye! Espera!

Jack corrió sin mirar atrás, llegó jadeando hacia una pequeña loma que le permitia ver el pueblo desde una distancia considerablemente cercana y no ser visto por nadie. Desde aquella altura, divisó el espectaculo más horrible que habia visto en su vida, hasta ahora.

-No es posible, no está pasando, no es posible, no es posible, no es posible...-susurraba una y otra vez. Anonadado y congelado, viendo la escena que se desarrollaba ante sus ojos con exaltación, furia y negación.

-Jack!-jadeó Katie. El chico no habia escuchado los cascos de su caballo aproximarse- Me ha costado bastante alcanzarte sabes? Que es lo que...?-Jack reaccionaba lentamente, no se daba cuenta de lo que pasaba, hasta que Katie dio un grito ahogado y se llenó de aire- MATH....

El muchacho la cayó tapandole la boca con la mano. La persionó contra su cuerpo y la envolvió con un brazo. Pero no apartó la mirada de lo que estaba sucediendo, alla abajo, en el pueblo. Preso del shok que le provocaba todo...

Mathias tenia el dorso desnudo y la cabeza sumergida en un gigantezco balde de agua. Un hombre lo sacaba de vez en cuando y luego lo sumergia con más intensidad. En cuanto lo sacó la quinta vez lo encaró con un sacerdote de vestiduras completamente negras y un sombrero a juego en la cabeza, en sus manos,llenas de anillos, estaba doblado un látigo y un pergamino. Su voz solemne desconcertó a Jack...

-Habla! En el nombre de Dios y tu sufrimiento se acabará! Donde está Keibeth Lovecraft?

-No lo se!-gritó Mathias y el hombre que lo sostenia lo devolvió al agua, luego le alzó la cabeza. Este dio una gran aspiración y tosió unas cuantas veces- Ya le dije que no lo sé!- gritó con voz ahogada.

-Si lo sabes! Te lo repetiré: donde está Keibeth Lovecrafr?

-No le voy...-lo sumergieron nuevamente, su cuerpo se agitó violentamente. Luego lo volvieron a sacar y este comenzó a jadear horriblemente.

-Dejalo.-ordenó el sacerdote- Hablará con estos términos, entonces... 

Amarraron a Mathias contra una tabla de madera, dejando la espalda descubierta. Le apresaron las muñecas con unos grilletes de acero por encima de la cabeza y lo hicieron arrodillarse. El sacerdote se colocó detrás de él y blandió el látigo sin tocar la espalda de Mathias

-Donde está Keibeth Lovecraft?-preguntó con voz serena.

-No lo sé- jadeó.

El látigo impactó contra la piel del muchacho, este dio un grito de dolor, desgarrador y horrible. En su espalda quedó marcada una linea roja y sangrante

-Jack...tu tenias que pasar por todo esto...por todo este tiempo...-le oyó decir Jack. Pero ni el sacerdote, ni Katie, ni ninguno de los presentes se inmutó. No obstante, el muchacho no se percató de eso, pensó que Mathias estaba alucinando y gritando clamores innentendibles para sus captores.

-Fuiste tu quien la indujo a Liberar al demonio? A Damon J. Luecebell?

-A quien?-sollozó. 

El látigo impactó de nuevo, el muchacho volvió a gritar, esta vez se fue apagando poco a poco y se oyó un sollozo al final de su lamento, el látigo volvió a impactar varias veces más y sin piedad. Los gritos del muchacho ya no parecian ser los de un ser humano, eran terribles y desgarradores. A Jack le recordó los suyos propios, los dias de Agita vinieron a su mente como balas, bombardeandolo. La respiración se le entrecortó, recordó el dolor y los rezos, las constantes noches desesperantes, la fiebre, la bilis subiendole por la garganta, las suplicas...hasta que ya no sintió nada, hasta que perdia la consciencia, hasta que ya se entregaba a la espectativa de la muerte...la decepción...

-Para! Por favor!-gritó Mathias- yo la maté! Yo la maté con mis propias manos! Yo maté a Katie!

-Que dices Mathias?-susurró Jack negando con la cabeza.. Katie se revolvió en sus brazos, pero él la aprezó con más fuerza.

-No la mataste, muchacho. No encontraron su cadáver, se la entregaste al hijo de Lucifer verdad?-dijo el sacerdote solemne.

-No! No! Yo jamás haria eso! La maté antes de que se la llevara!

-No mientas Mathias- susurró Jack , con un nudo en la garganta- No mientas...él sabe que mientes, él lo sabe...no mientas Mathias.

-Admites entonces que ese niño que llevaba en su vientre era del demonio?-sonrió el cura.

-No! el látigo impató de nuevo- Quiero decir..no...no...por favor... por favor...

Katie logró safarse de Jack, y lo agarró por los brazos. Le dio la vuelta y le gritó:

-Jack! Tenemos que sacarlo de alli! Jack! Jack! Reacciona! Vamos reacciona! Por favor, tenemos que ayudarlo!-lo agiró y le clavó las uñas en los antebrazos. Katie comenzó a sollozar y a llorar-Tenemos...que...

-Ya es tarde...-murmuró Jack, decepcionado de si mismo- No puedo hacer nada...

-Si...pue..Jack, no quiero verlo morir Jack...

-No lo mataran ahora, no, por favor no lo maten ahora...por favor...sé donde está...-se empezó a  repetir- puedo sacarlo, por favor...denlen un dia más...solo un dia mas...-rezó bajando la mirada.

-No lo maten, no den la orden no...no lo maten...por favor, Dios, no permitas que lo maten...-rezó Katie a la vez, llorando y temblando.

-Este hombre no nos dirá mas nada, pero ha hablado. Y su pecado es el asecinato! Y la liberación de un condenado! la sentencia es...-Katie y Jack voltearon al mismo tiempo hacia el pueblo- Someterse a La Santa Trinidad!

La pareja se quedó congelada, vieron como desataron a Mathias, cuyas lágrimas caian y temblaba del dolor y lo sentaron en una silla. Jack y Katie comenzaron a albergar una sicera esperanza en su interior. Pero Katie comenzó a gritar desesperada en cuanto vio a lo que se referia el sacerdote, Jack la sostuvo y acayó sus gritos con sus brazos, ocultó la cara de ella en su pecho, mientras esta le lanzaba muñetazos y se revolvia.

El sacerdote tomó de la mesa que estaba en un extremo de la tarima un casco abierto, cuyo interior estaba lleno de puntas de lanza gruesas y rojas, lo agarró con unas largas pinzas y se acercó al condenado. Mathias tenia la respiración acelerada y los ojos como platos. El sacerdote habia sacado el casco de una patena en llamas, se suponia que aquel casco debia ser de un color cromo y grisaceo, pero ahora estaba rojo y cantelleante. Ataron a Mathias a la silla de hierro con unas fuertes cadenas, sus muñecas fueron apresadas por cuerdas de cuero al igual que sus tobillos, buscaron un tablón de madera y se lo colocaron en el cuello, impidiendole mover la cabeza. Cosa que él habia estado haciendo, comenzó a gritar palabras incoerentes, se agitaba y contorcionaba desesperado. Temblaba y lloraba, negaba con la cabeza constantemente.

-in nomi di Patri di hijo y de espiritu Santo- dijo el sacerdote, haciendo una cruz con el casco sujeto por las pinzas- Dios perdona a este pecador que se ha revelado contra ti...

-No...-susurró Mathias.

-Recibirá ahora el castigo digno...

Dicho esto le colocó el casco a Mathias, cerrandolo completamente. Este comenzó a gritar aun mas que antes, sus manos se aferraron a la silla, luego la soltó y la volvió a tomar,  sus pies comenzaron a temblar, agitando el cuero contra estos...de las aberturas para los ojos del casco, comenzaron a salir lágrimas de sángre, poco a poco, los gritos del condenado sesaron y el tablon de madera se baño de su sangre.

Jack se alejó de alli con Katie apresada bajo sus brazos, no le habia dejado tiempo de ver nada de lo ocurrido. Luego esta se separó de él con un enorme empujón.

-sueltame! Sueltame!-gritó ella.

-Katie...-jadeó Jack.- Katie, lo siento tanto... se acercó a ella con los brazos abiertos y el arrepentimiento presente en sus facciones.

-No! Alejate de mi! No me toques! Ni te atrevas a tocarme!

-Katie... susurró con un fuerte dolor en el pecho. Katie, por favor...perdoname...no queria... dijo avanzando lentamente hacia ella

-CALLATE! ALEJATE! NO ME DiGAS NADA! NO QUiERO ESCUCHARTE! calló de rodillas y ocultó la cara entre los brazos- vete- sollozó- no quiero verte...Jack, vete...vete...vete....

-Katie...levantate, por favor, Katie..- se le quebró la voz, colocó una mano en su hombro

-Me iré yo sola!-gritó y se puso de pie- Te dije que no me tocaras! Tu, hijo del demonio! Encantador de serpientes! Asecino!.- miró de frente a Jack y vió la expresión de este. Se quedó callada y salió corriendo.

El muchacho se quedó congelado, calló de rodillas en el suelo. Vio como Katie se alejaba desconsolada y él intentó llamarla, pero las palabras no le salian de la boca. Sentia un nudo en la garganta, se sentia débil, solo y triste. Completamente destrozado, como si alguien le hubiese disparado de repente...

-Y aun asi...no salen- dijo mientras se ponia las manos sobre la cara- y aun con todo esto no puedo llorar? Por qué no puedo? Por qué...?

Gritó de dolor, como no lo habia hecho en mucho tiempo. Los ojos comenzaban a dolerle a la vez que la garganta y la cabeza. Se sentia ahogado y mal, realmente mal. En cuanto sintió una caricia tosca en la espalda y una respiración en su oreja, seguido de una serie de siceos a su alrededor. El chico alzó la cabeza y se encontró con la mirada azabache de su caballo, a su alrededor se habian acumulado una cantidad enorme de serpientes.

“No sabe lo que dice...” sicearon una gran cantidad de voces “No es lo que piensas”
“se está arrepintiendo por si misma”.... “Fue el shock”... “deja de preocuparte...”... “debes sacarla...” ...”deja de sufrir”... “Todo este tiempo...”

-Entiendo, entiendo ya callence....me duele la cabeza...-murmuró el muchacho, sosteniendose la cabeza entre las manos, se desmoronó lentamente sobre el cesped- Lo siento, Gracias...

Jack se quedó alli tendido, la cabeza le palpitaba y comenzaba a oir voces por todas partes, no sabia de donde provenian, pero sabia que no era nadie de los que se encontraban a su alrededor, eran voces difusas, entrecortadas y difundidas, poco a poco, fue cayendo en la incosnciencia. Su mente no estuvo tranquila, aunque estuviese dormido... por primera vez en años anció la presencia de Lucinda, la presencia de su madre y de su fiel amiga Naghini... todas ellas, las cuales habia dejado de ansiarlas hace muchisimo tiempo...




Jack llegó a la casa y encontró a Katie sentada en su improvisado patio trasero, donde yacia la pared raida y maltratada de la iglesia. Él muchacho suspiró, le diria que se fueran ya mismo, debian irse a Paris. Ya no habia más que los atara a ese lugar. Se acercó unos cuantos pasos más y vio los pies descalzos de la muchacha rozar contra el cesped., tenia la cabeza baja y el cabello ocultaba su rostro. Se oian sollozos calmados y sus hombros se subian hacia arriba y hacia abajo espamódicamente.

-Katie te he dicho cientos de veces que hay serpientes por aquí..- dijo Jack con tono dulce

-Jack?!-sollozó Katie alzando el rostro lleno de lágrimas- Jack lo siento, lo siento, lo siento....

El muchacho puso una expresion compasiva y corrió a abrazarla.

-Jack...no queria decirte esas cosas, perdoname, Jack por favor...lo siento tanto, eres lo unico que me queda...lo siento... lo siento...-sollozó enterrando la cara en el pecho del muchacho.

-Shhh....princesa, estoy aquí. No estoy molesto...

-Mentiroso, te dije todas esas cosas horribles...pero tu no eres eso no, Jack, tu eres el mejor de los amigos que he tenido...tu jamás me abandonaste...y yo te traté de esa forma...Jack, lo siento tanto....y lo de Mathias no fue tu culpa, no te culpes por eso...no lo hagas, no debi haberme descargado contigo, Jack...

-Katie...no te preocupes, entiendo...-susurró este, estrechandola contra él- Ven, mirame...-la muchacha alzó el rostro poco a poco- No estoy molesto ¿ves?...pero Katie, tenemos que irnos. Te llevaré a Paris como te lo prometi, siento de verdad lo de Mathias. Pero no pensaba que  viniesen tan pronto...

-Jack...

-Te dejaré despedirte de Mathias, luego irás a.... a donde quieres ir, princesa? Quieres que te lleve donde los Gitane? O quieres trabajar con unos libreros? Son personas muy amables y consideradas... Se que en este momento te puede costar mucho todo esto, te dejaré que lo pienses todo detenidamente...pero primero has de estar segura en Paris.

Jack le costaba admitir delante de Katie que nunca podria seguir con ella. La amaba demasiado como para que siguieran siendo amigos, él nunca lo habia querido asi. Solo ser querido como un amigo, como un simple amigo.No debia aprovecharse de la ausencia de Mathias. Debia  alejarse de ella lo mas pronto posible, pensaba en Anastasia, en como viviria su vida con ella de no ser que él solo fuera uno de sus amantes.  Pero tambien le costaba demasiado, queria estar solo por un tiempo y aclarar su vida un tanto....sin embargo, no podia hacerlo con tantas contradicciones cerca.

-Jack...-susurró la muchacha- Jack tu...-vio el rostro lleno de dolor del joven y se sintió apenada- Tu nunca piensas en ti mismo?

El chico sonrió con triteza.

-Por supuesto que lo hago, Katie.

Katie tomó el rostro de Jack entre sus manos.

-Claro que no! Por qué no me dices algo sobre ti?! Sobre lo que harás! Por qu...- No pudo terminar

 el muchacho no aguantó más la cercania y la belleza de Katie, no pudo más con sus ganas, su impetu y la besó. Apoyó sus labios sobre los de ella decidido, pero torpe, él habia besado a muchas mujeres antes. Aun asi, con Katie se sentia extraño y confuso, pasaba sus boca por la de ella con cierta desmaña, se sentia como si nunca hubiese besado a nadie antes. Era una sensación completamente nueva e increible, por primera vez sintio una verdadera dulzura, una magia verdadera. Que no hizo mas que aunmentar en cuanto ella le correspondió, cuando mordió suavemente su labio inferior y rodeo su cuello con los brazos, acarició su cabello y su mejilla. 

Él se aferró a su cintura y la acercó mas hacia si. Sus caras iban de un lado al otro intercalandose. Jack no queria romper ese encuentro, no, no podria hacerlo. Lo habia hecho por fin y no encontraba cordura para parar, fue ella quien susurró, haciendo que su dulce aliento rebotara contra el suyo.

-Jack...por favor...- una lágrima se deslizó por su mejilla

-Lo...siento Katie...- dijo alejandose de ella poco a poco, pero esta lo abrazó con mas fuerza.

-no! No, espera! Escuchame!- dijo un tanto avergonzada- No, es... yo...me siento tan confundida...

-Princesa...yo...

-Jack, tu...desde..? .ah...con razón Mathias...- exclamó apresuradamente.

-Qué te dijo?-suspiró.

-a veces decia: ese idiota nunca dio pelea, pero creo que le agradezco eso....pero claro que yo siempre fingia estar dormida, él hablaba consigo mismo...-se mostró un tanto ida, luego negó con la cabeza para aclarar sus ideas-.pero Jack...

-Siento haber sido tan... rápido, pero...es que no pude...

-no, es que...solo, dejame pensarlo un poco más ¿si? Poder asimilarlo...

-Princesa, no pretendia...yo no queria que esto fuese asi...- comenzó a negar con la cabeza.

Katie rió nerviosa y se aclaró la garganta.

-Al menos...haz hecho algo por ti mismo...-Jack tomó la mejilla de Katie y apoyó sus labios sobre su frente- Jack...por favor...

-Lo siento, princesa. Pero...- descendió poco a poco hasta sus labios.- me devolviste el beso antes...

-Porque siempre te he querido Jack...-dijo y mas lágrimas calleron de sus ojos.- Porque siempre me mentia a mi misma, porque no puedo odiarte...

-Oh, princesa- dijo y apoyó sus labios contra sus ojos.

-Pero...amo a Mathias tambien, Jack. Sé que entiendes eso...dejame...

-Si, lo entiendo. Y tambien me siento como si lo estuviese traicionando...no hace nada que nos dejó y...

-Shh...no te culpes por eso, ya te lo dije...Jack, fui yo la que me dejé besar...

-Asi no vamos a acabar nunca..-sonrió con tristeza...

-Ja...tienes razón...-bostezó

 -Princesa, descansa...te prometo que no te haré nada..-susurró con dulzura y apoyó su cabeza en su pecho, la muchacha se recostó sin rechistar, pero no dejó de llorar.


Katie se culpaba a si misma de todo, se sentia como una persona horrible. Mas aun porque se encontraba disfrutando del contacto de Jack, queria sentir sus besos de nuevo. Pero estaba tan dolida por haber traicionado a Mathias que no se sentia ella misma, se sintió como si estuviese utilizando a su mejor amigo para sobreyevar todo su dolor...se sentia tan mal y tan terrible, una persona realmente horrible. Aunque la realidad era que si amaba a Jack, que lo queria mas de lo que se lo podia permitir, que siempre lo quiso y que nunca habia tenido la oportunidad de demostrarselo lo suficiente. Despues de eso, despues de todo lo que habia pasado esa noche pensaba en ir a disculparse con Mathias. Pero, no tendria dudas que estaria decidida a permanecer con Jack, a dejarse amar por él...


-Jack...-susurró Katie sumergiendose en la inconsciencia- qué pasa si todo esto es solo un sueño?

Jack sonrió y la estrechó con sus brazos, bajó su rostro y susurró:

-Ten la certeza que yo estaré alli cuando despiertes...

-J...

-QUE SE SUPONE QUE SiGNiFiCA ESTO KEiBETH?!-gritó una mujer.

Jack miró a su alrededor y se levantó con Katie en sus brazos. Estaban rodeados, completamente rodeados. Y no se habia dado cuenta de nada.

-Mamá?- susurró Katie mientras Jack la escondia tras de si.

Habia personas por todas partes y sin darse cuenta, habian entrado en la iglesia por el otro lado.

-JACK!-gritó Katie.

La habian apresado y la arrastraban lejos de Jack. Este reaccionó de inmediato, se abalanzó sobre el hombre y le partió la nariz de un solo puñetazo, sintió los huesos crujir bajo el puño. Tomó a Katie por la muñeca y la acercó hacia si. Otro hombre se acercó detrás de Jack e intentó golpearlo por la nuca, pero este lo vió venir y le dio un codazo por el estómago, el hombre gritó de dolor. Mas hombres se acercaron, el muchacho no soltó a la chica por nada del mundo, pero termiaron dandole por el estómago y este se inclinó por el dolor.

Soltó  a la muchacha como un reflejo y la arrastraron lejos de él. Katie comenzó a gritar desesperada, a Jack lo apresaron y lo estamparon contra el suelo, comenzó a toser y logró arrodillarse.

-Sueltenla! Katie! Katie! Dejenla en paz!-gritó Jack desesperado

-Callate demonio! Callate!-decian los hombres y la madre de Katie- Padre! Padre! Este es el demonio! El hijo del demonio!

-No es cierto! Sueltenme! Sueltenme! Madre! Que es todo esto?! Sueltenlo! Que están haciendo?! Jack!- chilló Katie revolviendose en los brazos de los hombres.

-Callate! Prostituta!- dijo un hombre- Padre! Padre! Mire! Esta es Keibeth- tomó a Katie por los cabellos y le alzó el rostro.

El joven sacerdote apareció por el pasillo de la iglesia, no era el mismo que le habia practicado aquellas torturas a Mathias, era otro. Un hombre de unos 30 años con una crueldad oculta en sus facciones, se acercó a Katie y la miró con asco.

-Tu eres Keibeth?

-La futura señora de la casa Lovecraft- dijo ella cortante- y exijo que me suelten...

-Haz sido influenciada por el demonio, por Damon...

-Mentira!-gritó Katie a la vez que Jack gritaba:

-Dejala en paz! Ella no tiene nada que ver en esto!

-Por supuesto que tiene que ver ...-dijo la voz del sacerdote.

-Claro que no!-gritó Jack- ella es solo una persona mas aquí, sueltenla! No le harán lo mismo que a Mathias! Ella es una mujer! Por favor! No pueden hacerle esto!

-No he hablado demonio...-dijo el cura- escuchas lo que pienso?

Jack se quedó con los ojos como platos, miró a Katie y luego a los presentes. Todos guardaban silencio y tenian los ojos muy abiertos.

-No...-exclamó Jack negando con la cabeza- no, yo no soy el hijo del demonio! Ella no es nada mio! Ella es inocente de todo! Por favor! Dejenos en paz!

-Oh no...no hasta que lo admitas...

-Padre! La estaba besando!- gimió la madre de Katie.

-No!-gritó Jack

-No la besaste demonio?-dijo el padre y sacó una navaja de la sotana y la puso sobre el cuello de Katie, provocandole que saliera una pequeña gota de sangre.

-No! Dejela en paz! Por favor! No le haga daño!- dijo Jack y se revolvió en los brazos de los hombres quienes clavaron sus dedos en los brazos de este, inmobilizandole algunos musculos.

-Entonces responde: la besaste o no?

-Si lo hice, si la besé...

-Prostituta!- dijo alguien en la multitud-

-incubo! exclamó otra persona.

-Entonces,hija mia digame: se dejó besar por un hombre que no era su esposo?

-Mi esposo está muerto! Ustedes lo mataron! respondió Katie con voz de fuego.

-Eso es lo que te dijo el demonio?

-Ustedes son el demonio! Jack y yo vimos como asecinaban a Mathias!

-Mentiras! Blasfemia!

-Ustedes asecinaron a Mathias- rugió Jack- donde está la justicia de tu Dios en eso?!

-Se hizo justicia en nombre del padre, del hijo y del espiritu santo! Hijo del infrierno! Te prohibo que blasfemes en contra de nuestro Señor...!

-Usan la palabra de Dios para asecinar inocentes!- gritó Katie a su vez.

-Basta!-ordenó el padre.- Traigan la pera oral para esta mujer! Ha blasfemado y se ha unido con este demonio!

-No! Dejela! Sueltenla Katie! Katie! Katie! Todo saldrá bien Katie...-dijo mientras entornaba los ojos, detrás del sacerdote, una serpiente bajaba lentamente- no te asustes...

-Padre!

-Robert!

-Abraham!

-Serpientes! Serpientes por todas partes!

El padre se dio la vuelta y cortó la cabeza de la serpiente con un movimiento rápido. Varios hombres subieron con cuchillos y epezaron a decapitar serpientes a su vez, mientras que algunos de los presentes eran mordidos, se escucharon gritos y exclamaciones por doquier. Hasta que se oyó un relincho y los cascos de un caballo, Negro habia llegado. Embistió a unos cuantos hombres hasta que uno atravezó al animal con una enorme lanza, el semental se retorció y relinchó de dolor antes de desplomarse sobre el suelo.

-Negro!- gritaron Katie y Jack al unisono.

-Basta! Vallanse! Los mataran a todos! Vallanse por favor! No! Ya es suficiente!- exclamó Jack.

-Ave maria purisima!- gritó el padre- demonio, en el nombre de Dios todo poderoso! Deten toda esta masacre!

-Matelo padre! Matelo!

-Mató a mi hijo!-gritó un hombre.- ha muerto por el veneno de una serpiente!

Jack miraba todo incrédulo y aterrado, quedaban solo unas pocas personas de pie. Entre estas el padre y madam Lovecraft que temblaba de miedo. Katie gritaba y lloraba en completo estado de shock.

-Ha de ver a su mujer sufrir antes de que deje este mundo!- exclamó el padre- ese será un castigo previo! Debe aprender su lección! Traigan la pera oral! Alguien valla a buscar al sacerdote mayor y diganle que he comenzado el castigo! Que se quede en el pueblo con el señor Sebastian!

Los hombres golpearon a Jack por el estómago otra vez, sintió el crujir de un hueso y se quedó paralizado por el dolor. Eso era algo que el no habia sentido antes, le costó respirar y no conseguia mantenerse en movimiento, mucho menos consciente pero luchó contra todo para gritar una y otra vez…


Otro hombre vestido de negro le entregó al padre una almohada con una tela morada tapando un artefacto extraño. El chico no podia pensar con claridad, miraba a todas partes, se encontró con  que estaba rodeado de crucifijos y que al final si habia perdido la consciencia durante al menos unos diez minutos, Katie estaba aprezada por las muñecas por unos grilletes enormes y respiraba entrecortadamente. Detrás de ella habian colocado una figura de hierro. No sabia en qué momento la habian traido alli, pero vió unos carruajes de soslayo.

Alrededor de la muchacha estaban dos hombres de un lado. madam Lovecraft y otro hombre del otro. Todos sostenian un extremo de las cadenas, el padre se acercó a ella y le dijo:

-En el nombre de Dios...- la apresó por las mandibulas y le abrió la boca...

-QUE ESTÁS HACiENDO?! SUELTALA! SUELTALA ¡NO! KATiE! KATiEEEEEEEEEE!!!!-gritó Jack desesperado y tosió sangre al intentar incorporarse. Unos hombres le habian apresado las manos y lo tenian arrodillado en el suelo, sometido bajo su agarre- SUELTALA! QUE LE VAS A HACER! Katie! Katie, no!

-Silencio demonio!

Dicho esto, el padre introdujo el artefacto dentro de la boca de Katie, ella comenzó a producir sonidos guturales y gritos aporiguados. Luego el sacerdote tomó una especie de llave y la introdujo en el objeto en forma de pera que sobresalia de su boca, este hizo un clic. Katie abrió los ojos de par en par , empezó a agitarse, los sonidos que producia era solo una especie de gorgoteo, y sangre empezó a deslizarse por la comisura de sus labios. El padre giró la llave, la muchacha dio una especie de espasmo, los ojos giraron en sus órbitas y se colocaron completamente blancos.

-NO!-exclamó Jack sollozando- no, Katie, no! Dejenla en pás dejenla...no...

El padre volvió a accionar la “pera”, esta hizo un clic y la sacó de la boca de la muchacha, a su paso salieron hilos de sangre , la boca era un mar de sangre, ella comenzó a toser y a vomitar sangre grandes cantidades. El sacerdote le quitó las cadenas a  Katie, quien cayó de rodillas y se desplomó sobre el suelo. El padre la tomó en brazos.

-Abran...-murmuró y los hombres arrastraron a la figura de hierro hacia delante, la abrieron y dejaron entrever una gran cantidad de puntas de lanza, parecidos al casco que le habian puesto a Mathias.

Katie negó con la cabeza un par de veces y produjo unos sonidos extraños.

-Está viva!- gritó Jack- cómo puedes permitir que le hagan esto a tu hija?! Está viva! está sufriendo! Dejenla! Matenme! Por favor! Katie está viva! Matenme! ...ma..ten..me...-sollozó- se lo ruego...por favor...Kai..tie....Kai...tie...

-Silencio demonio! No caeremos en tus manipulaciones...Padre Nuestro que estás....- el sacerdote introdujo a la muchacha dentro de la figura de hierro y cerró las puertas.

Jack vio los ojos de Katie por la abertura, estaban muy abiertos y horrorizados, agitaba la cabeza espasmódicamente. El muchacho se quedó viendola y bajó la mirada, comenzó a repetir “Katie, lo siento Katie, lo siento Katie” mientras sollozaba sin lágrimas. Todo esto lo atormentaba y le daba ganas de gritar, de hecho, a lo lejos escuchaba a un muchacho gritar desesperado, su voz era identica a la suya...era él. Su estado de Shock no le permitió medir sus palabras y la furia se apoderó de su cuerpo.

-Malditos! Malditos sean! Serán arrastrados al infierno todos! Todos! Todos! La mataron! Mataron a mi Katie- gritaba fuera de si.

El sacerdote continuaba rezando, abrió las puertas de la figura de hierro y Katie apareció cubierta de sangre y se dio contra el suelo.

-Katie...!-susurró Jack casi sin voz- SUELTEMNE  ¡MATENME! KATiiiEEEEEE!!!!

Los dedos de la mujer cubierta de sangre se movieron, poco a poco se fue arrastrando por el suelo. Y comenzó a moverse rápidamente, se estaba ahogando en su propia sangre, el sacerdote la alzó rápidamente, provocando que muchos de los presentes se mancharan con la sangre de ella. La sangre en el suelo se extendió hasta Jack quien gritó de horror y furia.

-Maldito...-rugió- dejala en paz...

En cuanto Jack se fijó en Katie, esta estaba cubierta por diminutos puntos sangrantes en todo su cuerpo, esta alzó una mano temblorosa hacia Jack y este avanzó hacia ella, pero no logró moverse mucho.

-Katie...Katie...TE AMO Katie! Desde siempre, princesa. Te amo y te amaré siempre, lo prometo...

-SiLENCiO DEMONiO!-gritaron todos al unisono

El padre arrastró el cuerpo sangrante y tembloroso de Katie a el fondo de la iglesia. Obligaron a Jack a observar, ladearon su rostro de manera brusca.

-in nomi di Patri di hijo di Espiritu Santo. Da le descanzo a esta alma señor- dicho esto arrojó el cuerpo de Katie a la chimenea ardiente...

....este comenzó a dar horrendos espasmos y retorcerse se escuchó un borboteo y Jack vio como de su garganta comenzaban a salir torrentes de sangre. El muchacho lanzó un grito y empezó a  vomitar, sin saberlo, sobre la sangre de Katie...

-Malditos...-susurró- malditos demonios...

Toda la iglesia comenzó a vibrar, los hombres soltaron a Jack y este se puso de pie, con la mirada baja. En cuanto la alzó sus ojos resplandecian de plata sentellante, los grilletes con que lo ataron salieron disparados de sus muñecas y golpearon a los hombre que intentaban uir, estos calleron  al suelo sin vida. La figura de hierro se alzó por los aires y aplastó a un hombre que se encontraba cerca de ella, se volvió a alzar y mató a otro, esparciendo gotas de sangre. La gente comenzó a uir despavorida, la señora Lovecraft se quedó paralizada, Jack se comenzó a acercar a ella a paso lento con una sonrisa en el rostro. Poco a poco, paso a paso...provocando uno que otro splash en la sangre sobre el suelo...

....La mujer intentó correr, pero se vió acorralada por un mar de serpientes....

Mas allá la gente que uia despavorida se vió acorralada tambien, todos se quedaron inmoviles.

-HiJO DE  SATANAS! TE ORDENO QUE TE DETENGAS!-Gritó el padre, desde en frente de la chimenea, alzando una cruz frente a si...

Jack alzó una ceja y lo miró.

-Um...asi que están aquí por dinero? Matan gente por dinero...no, no es solo por eso, por “falta de fieles” tambien? Interesante...-murmuró Jack- esto de leer lo que piensan los demas...vaya...como no se me habria ocurrido antes?  Por qué no hacemos esto...-dio un paso, se encontró de frente con el padre y se hechó a reir- Um...tambien puedo hacer este tipo de cosas! Qué divertido! Veamos... en que estaba... ah si...que tal si tomamos esa cruz tuya y....

Tomó la cruz, que tenia unos bordes de plata filosos en cada punta, le abrió la garganta al sacerdote y metió la cruz dentro.

-Ves? Ahora si podrás predicar mucho mejor lo que dice tu señor...-sonrió y luego su expresión se encombreció- pero lo siento, aun estas vivo...- el padre abrió los ojos de par en lar y articuló la palabra “piedad”- Piedad? Dime...tu acaso...-tomó la cara del padre y la acercó a la chimenea donde yacia inmóvil el cadaver de Katie, dejando que las llamas tocaran su cara- tuviste algo de piedad por ella?!

Introdujo la cara del padre en las llamas y luego la sacó, sabia el hombre aun podia escucharlo.

-Sabes algo? Yo sano rapido- le susurró Jack al oido que se habia convertido en una masa chamuscada- tu puedes?- le pateó el estó mago y salió despedido hacia fuera de la iglesia, donde muchos estaban acabando con las serpientes...

....Mientras que otros caian el el suelo y eran mordidos hasta la muerte. Jack escupió y se dirigió a la madre de Katie que estaba acorralada y temblorosa contra la pared...

-Madam..oh madam...-susurró Jack tomando a la mujer por la muñeca y acercándola hacia él- Madam...a mi parecer se ha mojado toda....-dijo al ver como salia liquido de la entrepierna de la mujer aterrada y temblorosa..- Recuerda lo mucho que me deseaba madam? Si...-susurró a su oido, la mujer no lograba articular palabra- Me observaba madam, yo lo sabia...siempre que iba a su casa...veia cada tensión de mis muculos...-la mujer dejó escapar un grito ahogado y cruzó las piernas- es usted una verdadera puta madam...me desea aun en estas condiciones...-susurró y apoyó sus labios contra los de ella, le sostuvo la cabeza entre las manos y le dio una patada en el vientre...

El cuerpo de la mujer cayó al suelo mientras Jack aun sostenia la cabeza entre sus manos. La colocó en el suelo, la pateó y esta terminó impactando contra la cabeza de otro hombre que intentaba uir hacia el pueblo...

Jack caminó y sacó de los cuerpos sin vida de los hombres que lo apresaban unos cuchillos, corrió hacia cada persona y trazó cortes limpios en sus gargantas, a muchos otros se dedicó a quitarles los ojos antes de cortar sus cabezas, eran un total de 30 personas con el sacerdote y su séquito y 28 yacían en partes en el suelo bañado en sangre.

-Negro, lo siento amigo pero tengo que quitarte esto, sabes? Me servirá de mucho a donde voy! No quieres acompañarme?- el muchacho ladeó el rostro simulando escuchar lo que decia- si verdad! Asi llegaremos mas rápido!-se hechó a reir..

Sacó la lanza del cuerpo del animal y este dio un movimiento, luego se le quedó mirando. El caballo muerto se alzó por los aires en pocisión horizontal, luego se acomodó en el aire y se colocó en vertical, Jack lo montó y este empezó a correr a una velocidad completamente anormal.

-Empezaremos por mi casa Negro!-gritó Jack.-alli comienza el pueblo! Le daremos tiempo a Sebastián para que se entere de lo ocurrido! Moriran todos! Acabaremos con todos esos desgraciados!- soltó una carcajada sicótica.

En cuanto entró en el pueblo, comenzó a acabar con cada persona en sus camas, dejando que sufrieran y gritaran. Luces se encendieron por todo el poblado de Ludemburg, y la gente salia despavorida de sus casas hacia la tarima de los juicios. Jack se acercaba sigiloso y los mataba a uno por uno. Hata que paró y se dio un pequeño descanso, hizo que serpientes fueran y se deslizaran entre la gente acumulada en la zona de juicios, estos comenzaban a correr despavoridos. Jack se hechó a reir divertido, poco a poco, toda luz del pueblo se apagó y se consumió en la oscuridad.

-Miralos! Mirenlos como corren! Parecen ratones! Qué divertidos...-se bajó del techo donde estaba y apareció entre la multitud de un salto...

Alzó los brazos y comenzó a cortar cada garganta que se le cruzaba por el camino, la gente lo miraba aterrorizada y gritando

-Corran! Un asecino! Corran corran!

-Un asecino?!- gritó Jack y se subió corriendo a la tarima- No pueblo! No soy un asecino!

La gente que uia se detuvo y fue acorralada por serpientes, en cuanto unas intentaban cortarlas con hachas, y cuchillos. Estos desaparecian de sus manos y atravesaban sus estómagos, los reptiles siseaban y mostraban sus colillos obligando a la gente a retroceder y acumularse alrededor de la tarima, de los 400 habitantes del pueblo, solo quedaban cien, y entre estos estaban Sebastián, la hija menor de la familia Le Soldat, su padre y el sacerdote que habia torturado a Mathias.

-No me recuerdan?! Soy yo! El que les estuvo arreglando todas sus pedazos de mierda de casas durante un tiempo considerable! Y miren… se están quemando!-dijo Jack abriendo los brazos con una gran sonrisa, al tiempo que todas las casas se comenzaban a incendiar al mismo tiempo, iluminando la noche....
...Se escucharon gritos desgarradores en cuanto vieron a Jack. Su rostro, de una belleza inigualable y deseable por cualquiera, estaba bañado de sangre completamente, al igual que sus ropas y sus manos, todo estaba teñido de rojo. Tenia una aterradora sonrisa y sus ojos refulgian extasiados.

-Soy a quien condenaron por 12 años de crueles injurias! Yo! A quien todos condenaron y maltrataron sin saber si quiera si era culpable o no! Yo soy...el exiliado...EL CONDENADO DAMOND J. LUCEBELL!

-Hijo del demonio! -gritaron es el hijo del demonio...

Jack se hechó a reir sonoramente, las serpientes se apartaron en el acto y la gente que se dio cuenta comenzó a correr...La risa de Jack se escuchaba por todas partes, pero nadie lograba divisarlo.

-Corran a la iglesia!- aulló el sacerdote

Varios se apresuraron, y comenzaron a dirigirse a la iglesia. Pero Jack lograba interceptar a varios y los destrozaba con sus manos desnudas. Logró asi que solo 50 personas lograran entrar en el aposento. Tomaba a las mujeres las besaba y las destrozaba, a los hombres les cortaba los dedos y se los daba de comer a las serpientes...todo eso en minutos, en solo minutos. Encontró tirada en el suelo y temblando de miedo a la señorita Le Soldat.

-Oh mademoiselle, que hace aquí tan sola a estas horas?- dijo Jack con una preocupación finjida

-No me mates por favor, no me mates...tomame si quieres pero no me mates... suplicó la muchacha temblando.

-Mademoiselle, cómo dice esas cosas? Venga vamos a la iglesia...que le parece contraer matrimonio conmigo?- le dijo Jack mientras la tomaba por el brazo y le susurraba al oido las primeras palabras que delataban que todavia le quedaba algo de cordura- porque eso es lo que se tiene que hacer antes de poder desnudarse, por si no lo sabias...

Jack arrastró a la muchacha y abrió de una patada las puertas de la iglesia. Entró y caminó por el pasillo como si no hubiese pasado nada, la gente guardó silencio por unos instantes, luego entonaron el Padre Nuestro al mismo tiempo, el padre temblaba y estaba congelado en medio del altar.

-Sabe, padre...usted no es el predicador aquí...

-Señor...salvame de este demonio...

-Me escuchó? Padre? Ah que mas dá....! deme esa sotana!- dijo y le arrancó la vestimenta al viejo este calló al suelo y se dio un golpe de muerte con una de las sillas- Mademoiselle Le Soldat, espere aquí por favor.-Sentó a la muchacha en un banco- Señoras y señores! Escuchenme! No pueden escapar de aquí! Ya se han dado cuenta verdad?

Toda la gente habia intentado escabullirse por las puertas o las ventanas no lo habian logrado. No importaba cuanto intentaran abrirlas o romperlas no lo hacian, y se empezaban a desesperar, otras incluso intentaron abrirse las muñecas, pero las navajas salian despedidas de sus manos e iban a parar al altar.

-Por favor tomen asiento...-las sillas se movieron y obligaron a la gente a sentarse en ellas- Gracias...Señor Sebastian, mi querido abuelo...será usted quien de inicio a la ceremonia...-dijo y Sebastian, que estaba escondido detrás del altar temblando como un perro asustado, se alzó sobre los aires y se paró en medio de la sala justo en frente de Jack con las ropas del sacerdote puestas.

-Todo listo! Por qué no damos inicio a la ceremonia de las confesiones del Señor Sebastian ...y por favor dejen de rezar. Miren fijamente el crucifijo no creen que ya es suficiente? Jack señaló con un dedo la gran cruz en medio de la nave central...

El Cristo comenzó deshacerse, a volverse polvo poco a poco y adesvanecerse en el aire.  la gente se arrodillo y empezo a llorar, clamando perdon a los cuatro vientos, Jack los ignoró y continuó hablando:

-Bien, señor Sebastián. Que tal si comenzamos, por qué no empieza diciendo a todos aquí como se cojia a mi madre cada noche desde que tenia 7 años- el viejo puso los ojos como platos y comenzó a negar con la cabeza- oh, si...lo sé todo, todo está aquí...-tocó la cabeza del hombre y la estampó contra el suelo. Los clamores sesaron en ese momento.- o nos dice mejor como se enteró de que su pequeña era estéril- susurró a su oido de forma audible...

...lo tomó por el cuello y lo recostó del altar, el hombre puso los ojos como platos. La cabeza le temblaba ligeramente, sangre salia de las fosas nasales...

-Por favor...-tartamudeó- por favor...eres mi...

Jack lo pateó por el estómago y sonrió.

-Tu nieto, si, soy tu nieto...no tu hijo. Señor Sebastián....Nunca podria ser hijo de un demonio como tu.... nunca...soy hijo de un ángel, abuelo... o eso me dijo mi madre...un “angel de alas negras”....

-Por favor, lo siento- dijo el hombre tosiendo- ten piedad, por favor perdo...

Jack lo alzó por el cuello y lo estampó contra el altar

-12 años abuelo, 12 años aguantando todo...-susurró- 12 MALDiTOS AÑOS, CADA VEZ…- estampó al viejo sobre el altar con cada palabra- CADA VEZ PEOR, CADA VES ERAN MÁS, Y SOLO POR PAGAR TUS PECADOS, MALDiTO PEDOFiLO! Lo alzó hacia la multitud, quienes exclamaron gritos y lágrimas al ver al viejo Sebastian...

...o lo que era, al menos. Su cara era una masa de carne y sangre, su frente estaba undida y sus dientes caian poco a poco conforme el viejo gemia e intentaba mover el rostro...

-LO VEN AHORA? EL GRAN SEÑOR SEBASTiAN DUEÑO DE UNA DE LAS CASAS MAS GRANDES DEL POBLADO DE LUDEMBURG! Aquí! COMO REALMENTE ES! UN JODiDO PEDAZO DE MiERDA  QUE NO DUDÓ EN ENTREGAR A SU HiJA A UNA MUERTE PREMATURA SiN DUDARLO! QuiEN MALTRATÓ A SU NiETO POR MiEDO! A QuiEN CADA UNO DE USTEDES, SERES iMBÉCiLES, SE ARRODiLLARON UNA VEZ QUE NiCHOLAS ADOLPHE HUBiESE MUERTO! Y PARA QUE LO SEPAN...EL FUE QuiEN LO ASEsiNÓ!

-Mentira!- sollozó una mujer.

-Miento? Miento acaso Señor Sebastian?- la masa de carne se agitó de un lado al otro- lo ves? Ves que no miento? O sigues arrodillando ante él...ja! te daré motivos para hacerlo entonces...

Sebastian se alzó por los aires y abrió los brazos, colocandose sobre la cruz vacia. Las enormes sillas se empezaron a despedazar,formando grandes estacas de madera que fueron a parar hacia los cuerpos de muchas de las personas en la sala y en las manos y en los pies de Sebastian Jack reia y reia sicóticamente con los codos apoyados en el altar mientras la iglesia se teñia del color de la sangre de todas esas personas, las estacas se clavaban en cada persona que corria y venian poco a poco a quienes esperaban sentadas y temblando en una esquina. Gritos y sonidos guturales se escucharon por todas partes mientras Jack sonreia abiertamente con los ojos refulgentes, cara y  manos llenas de sangre.



Mademoiselle Le Soldat terminó desmayada en el suelo....

...en cuanto despertó estaba sobre el altar, completamente desnuda. A su lado se asomó el rostro de Jack, serio y solemne Como ella lo habia conocido y como no lo habia visto esa noche, hermoso y jóven. Hermoso, pero cubierto de sangre, aterrador. La muchacha se intentó mover, pero no pudo. Levantó el rostro y se encontró con que tenia gigantescas estacas de madera clavadas en los brazos, el abdomen y las piernas. Comenzó a gemir...notó como las fuerzas se le iban poco a poco...



-Veo que ya haz despertado...-dijo Jack con un tono completamente normal y calmado.

-Por qué me haces esto? Por qué...ya no haz tomado lo que querias de mi?

-No te he tocado, pequeña prostituta...-sonrió sabes por qué te he dejado para el final?

La muchacha negó con la cabeza, pero al sentir como Jack acariciaba su cabello hablo:

-No quieres matarme...

-Oh, te equivocas, querida claro que quiero...-dijo sin parar de sonreir- es solo que quiero que tu muerte sea lenta y solitaria, porque de no ser por ti, el pueblo no hubiese aprobado ese juicio, de no ser por ti me habria dado tiempo de que me encerraran y poder escapar, de no ser por ti mi Katie estaria viva...y no ubiese pasado por todo esto...asi que...

-Yo no...

-Shhh...tu muerte ha sido la menos brutal, no lo arruines. luego se acercó para susurrarle al oido- sabes por qué no sientes dolor? la muchacha negó con la cabeza otra vez- porque yo no lo permito, porque yo puedo hacerte vivir un poco más y quiero que lo hagas....en cuanto salga de esta iglesia, sentiras el dolor que te provocan estas estacas y no te preocupes, podras disfrutarlo...sabes cuanto se tarda una persona en morir desangrada?...yo tampoco lo sé, por qué no lo averiguas mientras salgo a pasear un rato?

-No...- dijo la muchacha mientras Jack se daba la vuelta y se iba por el pasillo- No! No te vallas! No! Por favor! No! Nooooooo!

Jack cerró las puertas tras de si, mientras un grito desgarrador se oia en el interior. La mujer clamaba por ayuda desesperadamente y gritaba una y otra vez. Jack continuó avanzando, con un rostro carente de expresión. Vió a su alrededor, todo estaba lleno de sangre, sangre negra a la luz de la luna llena, habia unos pocos brazos y dedos regados por ahí, pero casi ningun cuerpo en concreto. Jack seguia avanzando poco a poco, mientras el dolor se apoderaba de él.

Llegó, al cabo de un rato de caminar y caminar a lo que alguna vez se habia atrevido a llamar hogar. A una iglesia abandonada, llena de sangre y cuerpos a su alrededor. Tomó un cuchillo tirado en el suelo y se fue a sentar en el pequeño balcón, donde la sangre seca de Katie estaba esparcida en una especie de mancha negra, uniforme y brillante. Alzó la vista hacia la luna que estaba completamente roja y gritó. Se tomó la cara entre las manos sin dejar de gritar.

-No queria esto! Yo no!...no queria esto Katie!- exclamó sollozando, sin lágrimas, como siempre.

Luego se calló de repente. Vió como el cielo entero se teñia de rojo y como una luz intensa aparecia frente a él. Tomó el cuchillo lo colocó horizontalmente hacia su otra mano que estaba vuelta hacia arriba. Alzó la vista otra vez y detuvo sus pretenciones.

Frente a él estaban unos seres de espaldas, 3 en total. Tenian unas alas completamente blancas y resplandecian como el sol en medio de la noche. Todos eran hermosos, como los vitrales de NotreDame, los tres lloraban lágrimas de cristal y negaban con sus cabezas hacia la masacre. Eso molestó a Jack. Por qué ellos si pueden llorar?, pensó.
El muchacho se hechó a correr hacia los seres con el cuchillo en una mano y apuñaló a uno de estos por la espalda. El ser hizo un sonido semejante al sonar de miles de campanas y calló al suelo. Jack sacó el cuchillo y le cortó la garganta, de esta salió un liquido brillante y blanco al tiempo de que el hermoso ser desaparecia. Los otros dos no pudieron reaccionar y eso le dio tiempo a Jack de trazar cortes limpios en sus gargantas. Los seres desaparecieron completamente y el chico sonrió abiertamente.

-Que haz hecho?-dijo una voz a sus espaldas.

Jack se dio la vuelta y se encontró con un angel mucho más hermoso que los demas, tenia una armadura dorada y los cabellos cobrizos. Sus ojos azules destellaban y brillaban cual estrellas. En su espalda tenia tres pares de alas blancas como las nubes y en su mano derecha tenia una gran lanza del color se su armadura.

El muchacho no dudó en avalanzarse sobre el ángel. Y este lo atravesó con su lanza. Jack sintió como si lo estuviesen estrangulando en cuanto el objeto paso por su piel, pero no salió sangre alguna. El ángel se mostró confundido y sacó la lanza del cuerpo del muchacho, y este cayó al suelo de golpe, sintió como el ángel ponia el pie en su espalda y un gran dolor se apoderó de esta. Gritó.

Pero enseguida la sensación desapareció y se vió envuelto en los brazos de una mujer. Su cara estaba apoyada contra sus prominentes pechos.

-Dejanoslo a nosotros, Miguel. Es uno de los nuestros- dijo la mujer.

-Por qué está aquí. Agra ..?- exigió Miguel

-Alexandra- cortó la mujer.- y no lo sé, jamás lo habiamos notado, hasta que sentimos todo este delicio...

-Callate demonio- rugió Miguel

-Cuantas veces he escuchado eso en esta noche- susurró Jack con voz cansada, la mujer lo abrazó y lo apretó contra su cuerpo.

-Ya todo esto ha pasado, pequeño- dijo la mujer con dulzura.

-Él aun es medio-humano!- protestó el ángel.- no pretenderas...

-irá al infierno de todas formas no? Ustedes jamás lo aceptarán...- Jack vió como unas plumas negras gigantescas se asomaban detrás de los brazos de la mujer, alzó la vista un poco, ella era un ángel de alas negras, como su madre le habia contado. Intentó verle el rostro pero la mujer no se lo permitió- por qué no habian...?

-Porque fueron ustedes quienes lo trajeron aquí!

-y ustedes no fueron los que permitieron que le sucediera todo esto? Debieron haberlo recojido hace tiempo...en cualquier momento esto podria suceder...

-Pero! Él nunca...

-Tiene la sangre de un demonio corriendo por sus venas!-siseó Alexandra mientras acariciaba el brazo de Jack- está asustado y temblando! No sabe lo que ocurre! Miralo! Ustedes no hicieron nada pero tampoco nos dejaron acercarnos!

-Ustedes hicieron...!

-Fueron tus predicadores los que..!.

-Basta! No digas mas! Lo estás manipulando qué crees que no lo puedo ver?! Mira su rostro! O es que su estupida politica no deja al lado su orgullo?!

-Nuestras reglas son absolutas Miguel, al igual que las suyas!

-Entonces dame al muchacho!- Jack se abrazó a la mujer inconscientemente.

-Él no quiere Miguel- en su tono se hizo ver una sonrisa- Cómo te llamas, pequeño?-susurró

El muchacho vaciló unos instantes.

-Jack...-tertamudeó al final.

-Bien Jack-exclamó Alexandra- Dime una cosa...quieres venir conmigo? O quieres entregarte a este sujeto que te hizo daño antes? Él vino a matarte...

-A matarme? Acaso es eso posible? Toda esta noche he intentado morir...

-No tienes que hacerlo, querido. No tienes- susurró la mujer en tono insitante e irresistible. Jack  olvidó todo con ese tono...

-Alexandra!-exclamó Miguel- Alexandra no...vas...

-Silencio!- cortó Alexandra- y bien Jack? Que me dices, vienes conmigo? Quieres una nueva vida Jack? Donde olvides todo lo de esta noche? El odio...será parte de ti...ya no sentirás amor por nadie, Jack....ya no sufriras mas, cariño....

-No quiero...sufrir...-tartamudeó Jack.

-No lo quieres verdad.? asi es...entonces ven conmigo Jack, ven...vamos...

-iré contigo...me voy contigo- dijo y cerró los ojos poco a poco, lo ultimo que logró escuchar fue la sonora risa triunfante de Alexandra...

8 comentarios:

voz dormida dijo...

no pude aguantarme y lo lei todo XDDDD!!! lo sientoo :$:$:$:$...
soy bonifashion xD! saludoss :)

voz dormida dijo...

pd: gracias a ti decidi hacer el blog XD gracias por eso

voz dormida dijo...

como crees que podria tener miedoo? si ha sidoo una de las mejores historias que me he aventadooo!!! eres una genial escritoraa :) no lo dudes jamás n.n!!!
pd: te dejé un msj en mc anime :P!! saludooooooooos amiwaa n.n!
pdd:dile a tu amiga que es un honor para mi que lea las pseudo-historias que hago xD!

voz dormida dijo...

:D sigo leyendo tu novelaa! me siento ligeramente apegado a ti:$ hehehe!

Andreita jajaja dijo...

kt me encantooooo!!!!! XD hasta me regañaron por quedarme hasta tarde leyendo jeje eso significa que estaba pegadisima... encerio me gusto no hay nada que criticarle nada de nada :D... lo unico :(es que quiero una secuela no me dejes con la duda de que fue de la vida de jack POR FAVOR. Te Quiero un beso u nos vemos si?:)

Anónimo dijo...

Muy buena historia Kath-san
Eres una genial escritora
al = que una gran persona
No dejes de escribir
ya que eres muy buena en esto

Cerez dijo...

Me enamore de esta historia *-*
me encanto no le cambiaria ni un solo detalle, te felicito Khat-sama fue ..no se como decirlo.. si, ya se , fue para mi todo un placer haber leido esta historia... todavia no me puedo reponer la verdad te lo digo llegaras muy lejos como escritora jeje XD

Krellan dijo...

Sublime final, No tengo más palabras para describirlo... Sencillamente sublime, estoy fascinado... ¡Felicitaciones por esta gran historia que escribiste!!